Esta casa rústica con vistas al mar en La Cala del Moral (Málaga) es un encantador refugio andaluz que combina materiales naturales, colores cálidos y una atmósfera tranquila, creando una sensación constante de paz y conexión con el entorno costero mediterráneo. La vivienda irradia calidez, autenticidad y serenidad, lo que la convierte en una opción ideal para quienes desean vivir rodeados de naturaleza, a tan solo 15 minutos de la vibrante ciudad de Málaga.
La casa ha sido renovada conservando los gruesos muros característicos de las viviendas de piedra con más de 100 años de historia. Su estilo rústico es moderno y minimalista. El suelo es de cemento y las ventanas y marcos de alta calidad son de aluminio con grandes paneles de cristal de seguridad, resistentes al ruido y al calor. El muro central de la casa es de piedra y cuenta con un arco original que ha sido restaurado a su estado original.
El exterior ofrece acogedoras pérgolas que crean zonas de sombra perfectas para relajarse o recibir amigos. Hay un comedor exterior y una zona de estar ideal para descansar y disfrutar del paisaje. El mirador con hoguera proporciona un ambiente único para las veladas al aire libre, mientras que la pequeña piscina climatizada permite disfrutarla durante todo el año. La propiedad cuenta con acceso para vehículos hasta la puerta y rampas exteriores adaptadas para personas con movilidad reducida, garantizando comodidad y accesibilidad para todos los huéspedes.
El salón de planta abierta incluye una cocina moderna con isla, permitiendo cocinar mientras se disfrutan las vistas al mar. Todas las estancias son luminosas y ofrecen vistas. Hay dos porches con vistas al mar. La propiedad dispone de dos dormitorios, uno con aseo y ducha integrados, y otro baño más amplio con una bañera hecha a medida, que incluye piedras calientes diseñadas para apoyar la espalda una vez que el agua las calienta.
Ofrece una cocina totalmente equipada, diseñada para combinar funcionalidad y estilo, donde el espacio se integra perfectamente con la zona social, creando un ambiente luminoso y acogedor. Cuenta con mobiliario de alta calidad, encimeras duraderas y electrodomésticos de última generación.
Los espacios exteriores están pensados para momentos de tranquilidad: una terraza sombreada para el café de la mañana, una tarima soleada con vistas al agua y un jardín apartado donde el tiempo parece detenerse. Al caer la noche, las luces de la ciudad brillan a lo lejos como constelaciones, mientras la casa, que permanece serena y silenciosa, es el refugio privado perfecto que equilibra la energía urbana vibrante con la presencia apacible del mar.